Sam Altman está sentado en posición de loto, mirando al techo de su nueva oficina de 500 millones de dólares en San Francisco. Mientras medita, su empresa está perdiendo la batalla más importante de la historia de la IA: la guerra por el código.

WIRED acaba de publicar una investigación explosiva que revela lo que muchos sospechábamos: OpenAI está corriendo desesperadamente detrás de Anthropic en el mercado de agentes de programación con IA.
Los números que Sam Altman no quiere que veas
Mientras Claude Code genera más de $2.5 mil millones de dólares anualizados (casi una quinta parte del negocio total de Anthropic), Codex de OpenAI apenas supera los $1 mil millones.
Leíste bien: la startup pequeña está facturando más del doble que el gigante en el mercado que definirá el futuro del desarrollo de software.

Ser primero vale mucho: La admisión de Altman
En una rara muestra de humildad, Altman admitió a WIRED: Ser primero al mercado vale mucho. Nosotros lo tuvimos con ChatGPT.
La ironía es brutal. OpenAI inventó Codex en 2021 — fue uno de sus primeros productos comerciales. Pero después del éxito viral de ChatGPT en noviembre de 2022, la empresa abandonó el desarrollo de herramientas de código para enfocarse en el consumidor.
Sentíamos que GitHub Copilot cubría el sector, confesó un ex-empleado. El error les costará miles de millones.
La jugada maestra de Anthropic
Mientras OpenAI invertía en modelos multimodales y chatbots, Anthropic entrenó silenciosamente a Claude en repositorios de código del mundo real — no solo problemas académicos de competencias, sino el código desordenado y complejo que los desarrolladores enfrentan todos los días.

Greg Brockman, presidente de OpenAI, lo reconoció públicamente: Anthropic se enfocó muy fuerte en programación desde el principio… Esa fue una lección que aprendimos tarde.
El sprint de emergencia
Según WIRED, OpenAI formó un equipo de sprint en marzo de 2025 con órdenes de crear un competidor de Claude Code en semanas. Thibault Sottiaux, ex-Google DeepMind, lidera el esfuerzo desesperado.
Pero el tiempo que perdieron podría ser irrecuperable. Los desarrolladores ya adoptaron Claude Code. Los hábitos de millones de programadores no cambian fácilmente.

Por qué esto importa (más de lo que crees)
Altman declaró que el mercado de agentes de código es uno de esos raros mercados de varios trillones de dólares y que Codex es probablemente el camino más probable hacia la inteligencia artificial general (AGI).
Si OpenAI pierde la batalla del código, podría perder la carrera hacia AGI.
Los agentes de código no solo escriben software — aprenden a razonar, a probar sus propias soluciones, a iterar. Son el laboratorio donde la IA aprende a pensar como humano.
La lección para todos nosotros
Esta historia no es solo sobre dos empresas de IA. Es sobre el peligro de la complacencia en la cima.
OpenAI dominó la narrativa de IA durante dos años. Pero mientras celebraban el éxito de ChatGPT, perdieron de vista el siguiente campo de batalla.
Ahora están en modo sprint, tratando de recuperar terreno. Y Sam Altman sigue mirando al techo, buscando respuestas en posición de loto.
A veces, la meditación no basta. A veces hay que correr.
Fuente: WIRED – Inside OpenAIs Race to Catch Up to Claude Code

